¡Tinkko te cuida! Por eso hoy queremos ayudarte a cuidar tu salud laboral haciendo uso de las pausas activas para prevenir lesiones físicas así como gestionar mejor el estrés. Recuerda que las pausas activas en el trabajo, se componen de ejercicios cortos que puedes realizar varias veces al día, aproximadamente cada cuatro horas  en un lapso de tiempo no menor a 10 minutos.

Si tienes una gran carga laboral podrías pensar que las pausas activas en el trabajo, por su frecuencia y duración, atentan contra tu productividad, pero es todo lo contrario: romper la rutina en el trabajo con actividad física o cognitiva contribuye a mejorar nuestro estado de alerta y concentración, por lo tanto, es menos probable que desistamos de nuestras tareas.

¿Por qué son importantes las pausas activas?

No todo tiene que ver con la productividad, la gimnasia laboral o las pausas activas en el trabajo son un aliado importante para mantenerse a flote en tiempos tan tensos como estos, pues el factor pandemia entra a la ecuación y aumenta la incertidumbre causando más estrés. Tomarse unos minutos al día para disipar la niebla mental y concentrarnos en el momento será muy beneficioso para nuestra salud.

El teletrabajo puede ser desgastante a nivel físico, ya sea porque no contamos con un lugar ergonómico o porque preferimos trabajar en el sofá e incluso desde la cama, entonces sometemos al sistema óseo y muscular a unas posturas nocivas con actividades repetitivas, durante las ocho horas del turno laboral o más. Si el cuerpo se encuentra en esa situación de estrés, mentalmente tampoco vamos a ser capaces de culminar con éxito nuestras responsabilidades laborales. 

La mejora de la ergonomía es uno de los beneficios de tener una oficina en un coworking.

¿Cuáles son los beneficios de la gimnasia laboral?

Los beneficios son muchos, a corto y largo plazo, debido a su gran capacidad de prevenir lesiones físicas osteomusculares y mentales, como el nerviosismo y el estrés; además a nivel grupal puede mejorar el clima laboral, ya que combate la monotonía e incrementa la creatividad. Dinamizar el área de trabajo puede:

  • Relajar los músculos sobre exigidos en la ejecución de labores repetitivas y reactivar aquellos menos usados.
  • Incentivar a jefes y colaboradores para que presten más atención a su salud física y mental, como a la de los demás.
  • Impactar de manera positiva las relaciones entre los integrantes del equipo de trabajo, pues su estado de ánimo y de atención mejora considerablemente.
  • Y, paradójicamente, al romper la rutina laboral incrementa la motivación para llevarla a cabo.

Tipos de pausas activas

Las pausas activas en el trabajo son efectivas cuando se estimula cuerpo y mente, entonces hablamos de dos tipos: aquellas que relajan el aparato musculoesquelético (físicas) y otras que oxigenan tu capacidad cerebral (cognitivas). Al incluir ambas en tu rutina laboral estarás mejorando tu salud mental y física.

1. Físicas:

Estas van a estar enfocadas en movimientos controlados, con un límite de tiempo de diez segundos y repeticiones de hasta 5 veces. No son muy exigentes, su objetivo es aliviar la tensión y mejorar el flujo sanguíneo de la zona. A continuación verás un ejercicio por zona:

  • Manos: abrelas y ciérralas separando los dedos en el proceso; luego dibuja círculos en el aire con tus muñecas, primero hacia la derecha y luego a la izquierda. Y repite las veces indicadas arriba.
  • Pies: estira su planta apoyando los talones y termina en la punta. Repite esta acción tres veces
  • Hombros: rótalos hacia arriba, atrás, abajo y adelante con ayuda de los brazos; luego lleva las manos a la cintura y los hombros hacia atrás, sostén esta posición por el tiempo indicado arriba.
  • Cuello: girando la cabeza hacia el lado derecho, alinea mentón y hombro, inhala, cuenta hasta diez y repite del lado izquierdo; realiza esta acción las veces indicadas arriba. 
  • Espalda: ponte de pie, separa las piernas al ancho de los hombros, contrae el abdomen e inclínate hacia al frente con los brazos estirados. Vuelve a la posición inicial y repite tres veces.
  • Piernas: sujeta la rodilla con las manos y dirígela al pecho, sostén por 15 segundos cada una. Luego coloca una pierna delante de la otra, lleva tu peso corporal a la que está por delante asegurándote de que el pie está apoyado sobre el talón.
  • Ojos: dibuja el símbolo del infinito con el dedo índice a más de 20 centímetros de tu cara, sigue la figura con la mirada, hazlo muy lentamente y controla la respiración.

2. Cognitivas:

Las pausas cognitivas son muy útiles a la hora de hacer un alto y recargar energías, así, al retomar tus labores puedes concentrarte mejor y pensar más rápido. Con estos ejercicios cortos podrás oxigenar tu cerebro, estimularlo para que no se estanque en sus formas de pensar, esto será provechoso para actividades que requieren creatividad y capacidad de análisis a la hora de resolver problemas.

  • Tiempo muerto: toma un momento al finalizar tu horario laboral y úsalo para olvidarte de la presión del tiempo, intenta poner tu mente en blanco con el objetivo de dejar tus preocupaciones laborales en el trabajo y no llevarlas contigo a otros espacios donde los propósitos son otros: compartir con la familia, un momento de esparcimiento, entre otros. 
  • Activa tus sentidos uno a uno: activar los sentidos tomando algo o saliendo a respirar aire puro son actividades que te ayudarán a aclarar tu mente. Aprovecha la hora del almuerzo o algún break para observar, oler y saborear minuciosamente cada ingrediente que compone los alimentos que consumes, esto te sacará de la rutina laboral y te ubicará en el aquí y ahora.
  • Una píldora para la memoria: Cuando recibas una llamada (y no sea muy urgente contestarla) toma un momento para recordar los siguientes datos: nombre completo de quien te está llamando, su apariencia física incluyendo color de ojos, su cabello y la ropa que tenía la última vez que se vieron. Esto normalmente lo hacemos de manera abstracta y vaga cuando recibimos un mensaje o llamada de alguien, pero hacerlo con plena conciencia obliga a tu cerebro a romper ese patrón y a oxigenarse.
  • Otra forma de romper el patrón: realiza ejercicios cortos que te obliguen a ver y a hacer las cosas de una manera diferente, por ejemplo: cepilla tus dientes o péinate con la mano contraria a la que lo haces normalmente, deletrea palabras al revés o trata de recordar alguna dirección de cualquier calle importante de un momento a otro.
  • Concéntrate en tu respiración: para este ejercicio es importante estar en una posición cómoda con las espalda recta y las manos sobre los muslos, inhala lentamente usando tu nariz, retén el aire unos segundos y expulsarlo, también de manera lenta, por la boca.

Esperamos que estos ejercicios cortos te ayuden a tener un mejor manejo del estrés, una mejor salud laboral y por lo tanto una calidad de vida cada vez más óptima.

También te puede interesar:

Trabajo colaborativo post pandemia en oficinas de coworking

Trabajar desde casa en pijama afecta tu salud mental